Introducción a la bioética: Principios y enfoques

La bioética es una disciplina que surge en el siglo XX como respuesta a los desafíos éticos planteados por los avances en ciencia y tecnología, especialmente en el ámbito de la biología y la medicina. La bioética busca analizar y orientar la toma de decisiones en situaciones que involucren cuestiones de vida, salud y bienestar, considerando los valores morales, sociales, culturales y religiosos que puedan estar en juego (Potter, 1970).

Uno de los enfoques más influyentes en la bioética es el propuesto por Beauchamp y Childress (1979) en su obra “Principios de ética biomédica”. Estos autores establecen cuatro principios fundamentales que guían la toma de decisiones en el campo de la bioética: autonomía, no maleficencia, beneficencia y justicia.

Autonomía: Este principio establece el respeto a la capacidad de los individuos para tomar decisiones informadas y voluntarias sobre su propio bienestar y tratamiento. La autonomía implica reconocer el derecho de las personas a decidir sobre su cuerpo, su salud y su vida, así como a rechazar tratamientos o intervenciones que consideren inapropiadas o invasivas (Beauchamp & Childress, 1979).

No maleficencia: Este principio se refiere a la obligación de no causar daño a los pacientes o sujetos de investigación, así como a evitar intervenciones que puedan tener efectos perjudiciales o riesgos innecesarios. La no maleficencia se relaciona con la ética hipocrática y el principio de “primum non nocere” (primero, no hacer daño) (Beauchamp & Childress, 1979).

Beneficencia: Este principio implica promover el bienestar y el interés superior de los pacientes y sujetos de investigación, así como buscar intervenciones y tratamientos que maximicen los beneficios y minimicen los riesgos y costos. La beneficencia también incluye la responsabilidad de los profesionales de la salud de actuar con competencia y diligencia para proteger y mejorar la calidad de vida de sus pacientes (Beauchamp & Childress, 1979).

Justicia: Este principio aborda la distribución equitativa de los recursos, los beneficios y las cargas en el ámbito de la salud y la investigación biomédica. La justicia implica garantizar que todos los individuos tengan acceso a la atención médica y a las oportunidades de participar en estudios clínicos, sin discriminación por motivos de raza, género, edad, clase social, religión o condición de salud (Beauchamp & Childress, 1979).

Además de estos principios, la bioética también ha adoptado enfoques complementarios, como el enfoque casuístico, que se basa en el análisis de casos concretos y en la deliberación moral para resolver dilemas éticos (Jonsen, Toulmin, & Casuistry, 1988); y el enfoque feminista, que enfatiza la importancia de las relaciones interpersonales, la empatía y la justicia de género en la toma de decisiones éticas (Sherwin, 1992).

El enfoque casuístico destaca la importancia de considerar las particularidades de cada situación y de aprender de la experiencia acumulada en casos similares. Este enfoque favorece el razonamiento práctico y la adaptación a contextos específicos, evitando la rigidez de las normas y los principios abstractos (Jonsen et al., 1988).

Por otro lado, el enfoque feminista en bioética busca incorporar una perspectiva de género en la discusión de los dilemas éticos y en la formulación de políticas y prácticas en el ámbito de la salud y la investigación. Este enfoque cuestiona las desigualdades y los estereotipos de género que pueden afectar el acceso a la atención médica, la participación en estudios clínicos y la calidad de las relaciones entre pacientes y profesionales de la salud (Sherwin, 1992).

En conclusión, la bioética es una disciplina que combina diversas perspectivas y enfoques para abordar los desafíos éticos que plantean los avances en ciencia y tecnología. Los principios de autonomía, no maleficencia, beneficencia y justicia, así como los enfoques casuístico y feminista, contribuyen a la reflexión y la deliberación moral en la toma de decisiones en el ámbito de la vida, la salud y el bienestar.

Referencias:

Beauchamp, T. L., & Childress, J. F. (1979). Principles of Biomedical Ethics. New York: Oxford University Press.

Jonsen, A. R., Toulmin, S. E., & Casuistry, J. (1988). The Abuse of Casuistry: A History of Moral Reasoning. Berkeley: University of California Press.

Potter, V. R. (1970). Bioethics: Bridge to the Future. Englewood Cliffs, NJ: Prentice-Hall.

Sherwin, S. (1992). No Longer Patient: Feminist Ethics and Health Care. Philadelphia: Temple University Press.